Prensa

La cocina altoaragonesa conquista la Cumbre mundial de la gastronomía.


29/01/2014


 El sueño de Madrid Fusión terminaba ayer para los más de cuarenta cocineros de la provincia que participaron en la XII Cumbre mundial de la gastronomía, donde dejaron su impronta en un menú de diecisiete raciones que degustaron más de 400 invitados vip, y con el que cosecharon excelentes críticas de expertos de la talla de Martín Berasategui, Juan Mari Arzak o Michel Brass.

Este sueño acaba, pero empieza otro igual de emocionante: llevar la cocina del Alto Aragón a lo más alto de la gastronomía. Tras su paso por Madrid Fusión la cocina de la provincia sale reforzada por la unión que se ha forjado entre los cocineros y la dosis de energía que les ha proporcionado participar en un evento de estas características.

Así lo manifestaron muchos de ellos a este periódico, después de haber superado con éxito su prueba de fuego.

La propuesta culinaria basada en productos agroalimentarios del Alto Aragón, maridados con la trufa negra de la provincia, entusiasmó a los más de 400 visitantes, chefs y críticos gastronómicos que acudieron ayer a la zona vip del Palacio Municipal de Congresos madrileño, para degustar las diecisiete recetas realizadas por un equipo de cuarenta cocineros de la provincia y las Escuelas de Hostelería de Guayente y Huesca.

Entre fogones hubo nervios, emoción y prisas, lo normal en una cocina, pero de puertas para afuera nada de esto traspasó, lo único que se respiraba en el salón, con los invitados, fue profesionalidad y buen ambiente, aseguraron los cocineros.

Cremoso de aceite trufado de Tamarite de Litera, piruleta de queso con trufa de Graus, bombón de morcilla trufada, crema ligera de borrajas o garbanzos de Lierta fueron algunos de los platos que ‘Huesca, la Magia de la Gastronomía’, a través de la gestión turística de Tu Huesca, llevó ayer a Madrid Fusión, junto con una representación de los caldos de la D.O. Somontano, de las bodegas Enate, Lalanne, Viñas del Vero, Bodega Pirineos y Bodega Edra, además de la repostería de las pastelerías Tolosana, Ascaso, Ortiz y Soler, así como las elaboraciones de La Imperial, Echeto y La Suiza de Jaca.

Precisamente, de los dulces de Huesca se declaró “fan acérrimo” el presidente de Madrid

Fusión, José Carlos Capel, que aseguró que está “enganchado” a la Trenza de Almudévar y ensalzó la calidad “altísima” de la trufa de la provincia.

La unión entre todos los cocineros, debutantes y veteranos, junto con la ilusión y, por su puesto, la calidad de la materia prima con la que se elaboró la propuesta, fueron las claves del éxito que se traen hoy a casa estos magos de la cocina altoaragonesa.

El balance no puede ser más satisfactorio, decía ayer Rubén Pertusa, chef del restaurante Flor de Huesca. “Ha sido muy emocionante, la élite de la cocina estaba aquí y nos ha felicitado, ha sido espectacular”, expresó, para agregar a continuación que “el sueño de Madrid Fusión termina”, pero el “chute de energía” que les ha proporcionado les servirá para afrontar “todos los proyectos que vengan con mucha ilusión”.

Igual de entusiasmado se mostraba Toño Rodríguez, del Catering Pirineo de Biescas, para quien lo más importante era “la piña que se ha formado entre cocineros jóvenes y veteranos”.

Según Rodríguez, el menú presentado en Madrid Fusión salió “mejor” que el que se preparó hace unas semanas en el Hotel Abba. “Este ensayo nos sirvió para calcular mejor las cantidades y el resultado de hoy -por ayer- ha sido sorprendente, todas las raciones tenían más sabor y aroma a trufa, hemos triunfado”, opinó.

Alberto Abadía, del restaurante Origen de Huesca, coincidía con su colega en que el resultado había sido un éxito. “La gente se ha quedado muy contenta”, manifestó.

Para Mariano Calvo, de Casa Mariano, también se consiguió el objetivo: “Hemos hecho disfrutar a todo el mundo”, señaló.


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