Prensa

La imaginación y la luz desvelan la belleza de una Huesca escondida Vicente Lachén exhibe en el restaurante Flor su colección de fotografías ‘Uh’


14/04/2014


Uh es un juego. Es color y contrastes. Es otra forma de ver Huesca y de hacerlo a través de reflejos, los que Vicente Lachén ha captado con su cámara fotográfica y que ahora exhibe en el Restaurante Flor de Huesca.

Uh es el título de la exposición que se podrá ver los meses de abril y mayo y que, como las imágenes que reúne, es fruto de un reflejo, “ya que se trata de la antigua matrícula de los coches, HU, a la que he dado la vuelta”.
También quiere que le dé vueltas a la cabeza el público que visite la muestra, porque lo que propone Vicente Lachén en estas fotografías es “que jueguen a las adivinanzas, además de pasar el rato viéndolas”.

Las catorce imágenes que conforman la exposición, en su mayoría, salvo tres, de formato horizontal, una novedad en este artista, “son fotos de la ciudad realizadas en todo tipo de superficies: un suelo mojado por la lluvia, un escaparate, un charco, las chapas de colores de los coches..., y en ellas se reflejan edificios más o menos reconocibles”, apuntó Lachén a este periódico.
“Cuando se fotografía lo cotidiano, en este caso la ciudad de Huesca, hay que buscar formas diferentes de ver las cosas para no caer en la monotonía. Hay que trabajar con la imaginación y la luz hasta encontrar la belleza particular y escondida de cada forma, de cada objeto y de cada instante”.

Ante ese deseo de mostrar la ciudad, un recurso disponible que agrega atractivo a la fotografía es el reflejo. “Podemos encontrar reflejos en cualquier parte, aunque lo normal es no prestarles atención. Hay reflejos de formas bien definidas y otros de contornos más abstractos que, en cualquier caso, con la paciencia esencial y necesaria de todo fotógrafo, nos permite jugar con la cámara y descubrir otra forma de ver la ciudad”.
Tomándose el tiempo preciso para buscarlas y fotografiarlas, las líneas de la ciudad se ondulan y suavizan creando una dimensión totalmente distinta, “que con el enfoque adecuado se pueden transformar en imágenes sencillas y de modesta apariencia mostrando un entorno presente en lo diario, pero habitualmente desconocido e ignorado”.

Una prueba de ello y una de las imágenes que se puede ver en el Flor y que resulta especial para Lachén, es una que refleja la fachada de la Catedral. “Esta hecha desde la esquina del Palacio Episcopal, donde acaba la acera y empieza el empedrado de la plaza, tirado en el suelo, en un día que llovió, se secó un poco y salió el sol”. Consiguió con todos esos condicionantes y mucha paciencia y dedicación el reflejo deseado para captar una fachada única de la Seo oscense.

Como con esta, con otras trece fotos de Huesca Vicente Lachén trata de “provocar la curiosidad en el espectador y redescubrir en estas fotografías las calles y rincones por los que transitamos habitualmente, pero vistos desde una perspectiva muy personal”.

El gran fotógrafo francés Willy Ronis dijo una vez: La fotografía es la mirada. O se tiene o no se tiene. Vicente Lachén espera, “modestamente, hacerme merecedor de esta definición y que esta colección de imágenes permita ver lo que he mirado en nuestra ciudad”.

Fuente