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Espíritu laurentino en el comercio y en la hostelería. Los establecimientos esperan unas fiestas “más flojas” que otros años


04/08/2010


Menos de una semana queda ya para que la ciudad se sumerja en el torbellino blanco y verde de las fiestas de San Lorenzo. Cinco días distan del  olor a albahaca por doquier, de la música de las charangas y las  aglomeraciones  bulliciosas. Y hay dos gremios en los que esta cercanía se nota especialmente: el comercio y la hostelería.
Muchos oscenses y cada vez  más visitantes adquieren la ropa blanca expuesta en escaparates  inmaculados y que ocupan los puestos de honor en los establecimientos textiles. Es el caso de  "La Tienda  de  Lolín", situada en la calle Zaragoza. Desde allí,
Maite comenta que "cada vez más  consumidores se van animando a comprar" y la demanda  crece  conforme  se  recortan  los días hasta el chupinazo.
En "Aurum" y "La Nueva Relojería" llaman la atención  los  escaparates, en los que los complementos  más  laurentinos se muestran como añadido perfecto a la pañoleta verde. Carmen muestra la colección de collares  y pulseras especialmente dedicada a las fiestas, confeccionada con distintos materiales, pero formando motivos tan oscenses como danzantes, efigies de San Lorenzo y pajaritas, eso sí, siempre dentro de los colores más  laurentinos. "Se va notando el aumento de clientela  -afirma-, aunque aún ha de crecer más. Las pagas de primeros de mes se notan, y los oscenses tendemos a dejar las compras para última  hora...".
Desde "GB Complementos",  Eva  anuncia  con  orgullo  que  fue la primera en decorar el escaparate, "para ir animando a la  gente con la perspectiva de las  fiestas". Reconoce que este año  está siendo "algo flojo" respecto  a las ventas, y "la gente no quiere  gastar  mucho",  aunque  va  vendiendo cada vez más su colección laurentina.
La  mala situación económica afecta a todos, y los establecimientos de hostelería la notan especialmente. Desde el restaurante Flor, Manolo califica las perspectivas para las fiestas de "regulares". Afirma que "la incertidumbre y falta de confianza llevan a una gran disminución del  consumo", aunque califica el estado de las reservas para San Lorenzo  de  "normal, quizá un poco reducidas respecto a otros años".
Sin embargo, la situación no  es la misma en todas partes. Pedro, de "La Taberna del Pintxo",  anuncia que prevén que el establecimiento esté "a reventar" la  próxima  semana.  Las  reservas  para el día 9 ya están completas, y llevan "muchas más de comidas y cenas" para los demás  días. Aun así, Pedro opina que este año "habrá menos gente de  fuera, sobre todo por cómo caen  las fechas". Este fin de semana,  dice, "será fuerte" en cuanto a  clientela, porque "ya se va notando el ambiente previo a las  fiestas".
Este  mismo  ambiente  lo  ha  notado también Alegría, del bar  "Brasil", que asegura haber recibido ya más de una visita de  personas de fuera de la ciudad.  Ellos no admiten reservas, y están  convencidos  de  que  este  San Lorenzo será "bueno, como  siempre, porque el Brasil no conoce la crisis", ya que es uno de  los locales más frecuentados a la  hora de almorzar.
Los  establecimientos  de  la  zona  céntrica,  dice  Pepe,  del  "Rokelín", son los que más gente reciben. Ellos ya tienen completas las reservas del día 9 y el  10, así que, asegura, les esperan  "unas  fiestas  de  mucho  trabajo".
Esos  mismos  días,  tampoco  el "Candanchú" tendrá espacio  para  más  comensales.  Sin  embargo,  Pascual  considera  que,  por  la  situación  económica  y  "las fechas, algo incómodas", es  probable que este año sea "algo  más flojo" en cuanto a la clientela.
A pesar de estas previsiones,  menos positivas que otros años,  el espíritu laurentino llena ya a  comerciantes y hosteleros, que  ultiman detalles para que oscenses  y  visitantes  puedan  contar  con un amplio abanico de ofertas con las que disfrutar todavía  más de las cercanas fiestas.

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