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Las fiestas dejan un sabor agridulce a la hostelería y los taxistas. Para ninguno de los dos sectores ha sido mejor que el año pasado


18/08/2008


Las fiestas de San Lorenzo son fechas de intenso trabajo para algunos sectores de la ciudad que deben de  trabajar duramente para que el  resto puedan disfrutar de estas jornadas festivas. Además es una época importante en cuanto a nivel de negocio para sectores como la hostelería o el de los  taxistas. Ambos sectores hacen un balance con cierto sabor agridulce. Los dos gremios destacan los dos primeros días como jornadas de mucho trabajo pero el resto de la semana laurentina el nivel descendió bastante dando lugar a calificaciones como "normal", "regular" o "más flojo" para definir estas fiestas; pero en ningún caso el balance es mejor que  en años anteriores.
Desde el sector de la hostelería se afirma que los dos primeros días "eso era espectacular,  hacía años que no veía un 9 y  10 así", declaraba el responsable del Parque Bar, dando lugar  a duras jornadas de trabajo, que  "entramos a trabajar a las 8 de la  mañana del día 9 y eran las 8 de  la mañana del día siguiente que  aún estábamos trabajando".
Este inicio de fiestas contrasta con el resto de la semana. "Los  demás días fueron flojillos, sobre  todo el 14 y 15, porque ha hecho  frío y no se han cumplido las expectativas; el día 14 fue casi nulo y el 15 por el día menos, por la  noche después de la despedida  al santo hubo un boom pero se  llenó la terraza y ya está".
El bajón de los últimos días  también estuvo propiciado por  otros motivos, no sólo por el  tiempo. "El último día había poca  gente de almuerzo pero porque la  gente ya no tiene dinero y están  cansados", declaraban desde el  Restaurante Hervi.
En lo que se refiere a los momentos que mejor han funcionado los bares y restaurantes, se  destaca que "lo más fuerte ha sido para comer y para cenar, pero  la cosa de vermut y de pinchos,  regular". Son palabras del responsable de uno de los nuevos restaurantes de la ciudad, el Merlot.
Para el Restaurante Flor ha  sido un San Lorenzo "normal"  aunque "la tendencia ha sido a  menos". Al igual que el resto,  destaca los últimos días como  los más flojos. "El día 14, que  era víspera de festivo, como si  fuera sábado, a las 2 de la mañana dejamos de servir porque no  había nadie".
Otros establecimientos hacen  una valoración mucho más dura, como el Ana Mandiles: "Ha  sido el San Lorenzo más flojo  de la historia", para el cual "se  ha notado la crisis". La llegada  de personas de fuera de la capital altoaragonesa se ha reflejado  "en el centro, pero en los barrios  nada".
En lo que se refiere al gremio  de los taxistas, la tendencia ha  sido la misma, con mucho trabajo, "sobre todo, el 9 y el 10; el resto, tranquilidad", afirmaba Pedro Ferrero, presidente  de los taxistas de la ciudad, para quien, "en comparación con  otros años, ha habido algo menos de faena".
La flota se encontraba casi al  completo durante estos días, "la  mayoría estábamos, algunos estaban de vacaciones pero la mayoría trabajamos".
Tras estos días en los que el  trabajo ha sido intenso, la ciudad recobra la normalidad y los  taxistas también lo hacen; una  vez pasado San Lorenzo las  guardias vuelven a ser "igual  que durante todo el año", lo que  significa "que se quedan por la  noche tres taxis". 

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